Uso de jaulas enriquecidas en una producción cunícola

AgroMatrix Systems for Agricultural Marketing
  • Como promotor del bienestar animal y calidad de carne de conejos.

Laura López Guerrero,
María Concepción Méndez Gómez Humarán
Ma. Del Carmen Salazar Piñón
Elba Orozco Estrada
José Guadalupe Gómez Soto
Juana Elizabeth Elton Puente
Roxana Preciado Cortes
Beatriz Liliana Álvarez Mayorga.
Universidad Autónoma de Querétaro. Facultad de Ciencias Naturales.
[email protected]

Introducción

La globalización impregna todos los aspectos de la vida diaria, en los ámbitos político, económico, comercial y en nuestra vida como seres sociales (De León, 2018), es por ello que, el sector agropecuario está cambiando vertiginosamente debido a las tendencias mundiales de globalización, internacionalización de mercados y acuerdos comerciales multinacionales. Uno de los temas emergentes en este escenario es el bienestar animal (Zapata, 2002). El cual se relaciona con las sensaciones que experimentan los animales. Duncan (1996), se refiere a éste como la ausencia de sensaciones negativas, es decir, ausencia de sufrimiento, y presencia de sensaciones positivas denominadas placer. La evaluación de sensaciones puede verificarse por medio de pruebas indirectas, basadas en las preferencias y la motivación, pero resultan subjetivas si no son confirmadas por otros exámenes relacionados con el funcionamiento biológico.

El bienestar animal puede ser definido en términos de funcionamiento biológico, cómo el animal responde al ambiente donde se encuentra (Manteca, 2005). La evaluación de esta definición resulta ser objetiva y cuantitativa, ya que mide los cambios fisiológicos (por ejemplo, por aumento del cortisol sérico), clínicos y productivos, así como los producidos en las conductas a través de la manifestación de estereotipias, que son conductas repetitivas sin función inmediata aparente causadas por los intentos repetidos de adaptarse al ambiente. Y, por último, el bienestar animal se considera mejor en la medida que la similitud es mayor entre los comportamientos realizados por los animales en un entorno natural y uno artificial.

Revisión de Literatura

Desde el punto de vista productivo y con la tendencia de obtener alimentos de calidad, es cada vez más sabido que el bienestar animal es la garantía para lograrlo. De esta manera la producción de carne requiere garantizar un proceso integral en la que se incluya éste. Es necesario en cualquier proceso de crianza y engorde de las especies cárnicas para abasto como lo son; los bovinos, porcinos, ovinos, caprinos, pollos de engorde y el conejo.

Para garantizar una carne de calidad es preciso el cumplimiento del bienestar animal durante todo el proceso productivo, desde la crianza hasta la matanza, por lo cual el presente estudio analizó dos opciones de jaula para la engorda de conejos y, su impacto en el bienestar animal, consecuentemente en la calidad del producto final.

Etología: los conejos en libertad disponen de una gama de movimientos mucho más amplia que cuando viven en jaulas. Resulta muy característica la actitud de excavar con rápidos movimientos de las extremidades anteriores, actitud más típica de las hembras que de los machos. Este comportamiento es para la creación de sus madrigueras (Samoggia, 1985). Al ser animales de presa, los conejos tienen una actitud esquiva, por lo que hay que manipularlos mediante previo aviso. Es recomendable que el contacto sea frecuente, tranquilo y desde muy pequeños por lapsos muy cortos de tiempo, para evitar el miedo y la reacción de escape. Este modo de manipulación es importante por el bienestar general del conejo y también en los momentos previos a la faena para evitar hematomas en la canal (Olivia, et al., 2015).

Alojamiento: es importante destacar que las características genéticas y fenotípicas del animal deben ser adecuadas para la cría en cautiverio, por lo que es recomendable utilizar razas y/o sus cruzas adaptables o adaptadas al mismo. Por lo anterior, también es fundamental que el conejo tenga su espacio para desarrollar sus actividades como: saltar, asearse, cavar, explorar, jugar, masticar y roer, etc. Existen diferentes manifestaciones que indican si el conejo goza o no de bienestar, la observación de éstas es fundamental. Entonces, es importante que los conejos tengan el espacio necesario para que puedan desarrollar con normalidad su vida durante la estadía en el criadero. Para ello, es recomendable que en el alojamiento posean la mayor altura posible, con un mínimo de 75 cm (eso es lo más difícil de conseguir), que se permita que el conejo se pueda parar en sus miembros posteriores, estirar la espalda, cabeza y orejas y que estas últimas no topen con el techo. Por lo general, en la mayoría de las jaulas comerciales, para machos y hembras en reproducción, la altura mínima es de 50 cm (Xiccato y Troncino, 2006), con un ancho mínimo de 35 cm y una longitud mínima de 65 cm. Para hembras con camada y engorde se incrementa la longitud mínima a 75 cm (Mora, 2013). Con una jaula de 40 cm de ancho por 90 cm de largo, se alcanza la mínima superficie por animal para las categorías de madres y reproductores (Oliva et al, 2015). En el Cuadro 1, se especifican la temperatura, la humedad relativa, las horas de luz y la superficie por animal óptimas para el confort de los animales.

Cuadro 1. Condiciones óptimas respecto a la etapa productiva.

Fuente: Oliva et al. (2015).

Termorregulación: varía según la edad. Los recién nacidos tienen su neutralidad térmica de 34ºC a 35ºC durante la primera semana y a 32ºC y 33ºC en la segunda. Los conejos tienen poca capacidad para defenderse del calor. Cuando están en libertad prefieren la sombra. En frío el conejo tiende a acurrucarse formando una bola, erizando el pelo y plegando las orejas sobre el dorso (Samoggia, 1985).

La temperatura ideal en las naves es de 16 a 22ºC, sin embargo, es importante considerar que de acuerdo con la etapa fisiológica la temperatura puede variar. En ninguna circunstancia la temperatura deberá estar bajo 10ºC ni sobrepasará los 30 grados centígrados. El calor excesivo disminuye el consumo de alimento, la fertilidad de las hembras y la libido de los machos. La humedad relativa (nivel de vapor de agua presente en el aire), de los alojamientos se halla comprendida entre el 60 y el 70%. Con una humedad relativa muy alta se favorece que se humedezca el pelo del conejo, el que se propague más fácilmente una tiña o una rinitis contagiosa. Por el contrario, si la humedad relativa es excesivamente baja (inferior al 50%), el pelo del conejo se halla muy seco y existe una mayor concentración de polvo en el local, con lo cual puede aumentar la cantidad de organismos patógenos presentes en el aire (SENASICA, 2015).

Producción de carne: actualmente la carne de conejo se encuentra distribuida a lo largo de todo el territorio nacional. Los principales productores de conejo en México son Puebla, Tlaxcala, Morelos, CDMX, Querétaro, Hidalgo, Jalisco y Estado de México (Choperene, 2019). Con una producción superior a las 2 mil toneladas de carne de conejo, el Estado de México se posiciona como líder nacional en la materia, concentrando los mayores índices en municipios como Amecameca, Texcoco, la zona del Valle de Toluca, así como Jilotepec y Atlacomulco (Mata, 2018). Tan solo en 2014 se estima que en México se produjeron 11 millones 450 mil 993 conejos, lo que derivó en una producción de 12 mil 998 toneladas de carne de este mamífero, según la Vocalía del Comité Nacional Sistema Producto Cunícola, institución que en su estimación de 2016 señaló una producción de 14 millones 374 mil 651, es decir, 15 mil 689 toneladas de carne para consumo (Miranda, 2018). A nivel internacional México ocupa el décimo octavo lugar en su producción con poco más de 4 mil 500 toneladas anuales de conejo (Mata, 2018).

En México la carne de conejo es poco consumida, Choperene reporta que en 2019 el consumo apenas alcanza los 128 g per cápita, a pesar de sus cualidades nutricias, pues su composición proximal demuestra que es rica en proteínas, alrededor del 23% cuando se considera el lomo y la carne de patas traseras, como se puede ver en el cuadro 2. Junto con su alto contenido de proteínas, ésta contiene altos niveles de aminoácidos esenciales. El corte más magro de la carne en la canal es el lomo, con un contenido de lípidos promedio de 1.8/100 g de carne, mientras que la porción con más grasa son las patas anteriores con un contenido promedio de lípidos de 8.8/100 g (Dalle-Zotte y Szedró, 2011). Por otro lado, la carne de conejo ofrece valores moderadamente altos en energía (de 603 Kj/100 g en el lomo a 899 Kj/100 g en las patas delanteras), que depende principalmente de su alto contenido de proteína, lo que representa el 80% del valor energético. La carne de conejo no contiene ácido úrico y tiene bajo contenido de purinas (Dalle-Zotte y Szedró, 2011).

Cuadro 2. Comparativa de la composición química de carne de 5 especies diferentes.

Fuente: Guía científica y gastronómica de la carne de conejo INTERCUN (2016).

Objetivo del estudio

  • Conocer la ganancia de peso semanal en 2 diferentes tipos de jaulas, enriquecida y convencional.
  • Establecer la diferencia en el rendimiento de canales en la carne de conejos alojados en los dos tipos de jaulas.

Metodología

El presente estudio se realizó en el módulo Cunícola del área cunícola (ARCUN UAQ) que se encuentra en el campus Amazcala de la Facultad de Ciencias Naturales, de la Universidad Autónoma de Querétaro. El estudio comprendió de la tercera semana de marzo a la primera semana de junio de 2019, con una duración de 4 meses.

Se diseñó una jaula considerando los factores que podrían favorecer el bienestar de los conejos durante la engorda y a su vez, la calidad de la carne, mejorando la altura y colocando una plataforma para motivar el salto en los conejos, siendo esto una actitud nata de la especie, la parte de debajo de esta plataforma puede servir como un tipo de madriguera, logrando que se sienta más seguro. Se colocó piso slat® en la plataforma y en el piso de la jaula, para favorecer la salud de las patas de los conejos nueva Zelanda.

Engorda: Se realizó una primera engorda del lunes 11 de marzo al lunes 22 de abril, del año 2019 con una duración de 6 semanas, se contaba con 10 conejos distribuidos aleatoriamente de la siguiente manera: 5 en la jaula convencional y 5 en la jaula enriquecida enumerados del 1 al 10 con pesos iniciales que iban de los 0.454 g +- 0.152 g con un promedio de 0.508 g. El 22 de abril se llevó a cabo la matanza y con ello los análisis físico-químicos de la carne.

La segunda engorda se realizó del jueves 25 de abril al jueves 6 de junio, con una duración de 6 semanas, esta ocasión se contaba con 30 conejos distribuidos aleatoriamente en 6 jaulas, 3 jaulas convencionales y 3 jaulas enriquecidas, enumerados del 1 al 30 (la numeración fue del 11 al 40), con pesos iniciales de 0.414 g +- 0.334 g y con un promedio de 0.584 g. El 6 de junio se llevó a cabo la matanza y con ello los análisis físico-químicos de la carne.

En las dos engordas se inició proporcionando 60 g de alimento al día durante la primera semana, aumentado 30 g por semana durante las 3 primeras semanas, hasta llegar a 150 g por día, siendo esta la porción establecida para las últimas 3 semanas. El alimento proporcionado fue conejina (alimento balanceado para conejos), de la marca comercial Purina®.

Resultados

Al iniciar la engorda los pesos de los conejos de la jaula convencional eran mayores, lo anterior debido a que la jaula convencional contaba con más hembras que machos (un 60% de hembras), como se puede ver en la gráfica 1.

Gráfica 1. Proporción de hembras y machos por jaula.

Como se demuestra en la gráfica 2, las hembras iniciaron con un peso promedio de 0.600 g, mientras que los machos tenían un peso promedio inicial de 0.550 g y terminaron la engorda con un peso promedio final de 2000 g para las hembras y de 1900 g para los machos, lo que podría tener una influencia directa en la ganancia de peso final por los diferentes tipos de jaula.

Gráfica 2. Peso inicial por sexo.

Se demostró que los conejos engordados en jaulas enriquecidas terminaron la engorda con mayor peso. Como se puede observar en la gráfica 3 los conejos engordados en jaulas enriquecidas iniciaron con menor peso (0.550 g), que los conejos de las jaulas convencionales (0.588 g), logrando un peso promedio final de 1975 g, como se observa en la gráfica 4 colocándose arriba de la media de los dos tipos de jaula.

Gráfica 3. Peso inicial por tipo de jaula.

 

Gráfica 4. Peso final por tipo de jaula.

 

Evaluación de bienestar animal

Durante la evaluación de bienestar animal, los parámetros evaluados en el apartado de comportamiento animal, demostraron que los conejos engordados en las jaulas enriquecidas podían expresar su comportamiento natural brincando y postrándose sobre sus patas traseras, lo que mejora la interacción de los conejos dentro de la jaula y se cree que disminuye el estrés durante la producción. También se observó que la parte de abajo de la plataforma sí la llegaron a utilizar como madriguera. Otro comportamiento fue que preferían descansar en el piso slat®, que en el enrejado. Al momento del pesaje se encontró un comportamiento más nato, ya que se escondían en la madriguera, corroborando que se sentían más seguros ahí. Esta teoría se puede correlacionar con la medición de pH durante la matanza, ya que los conejos de la jaula enriquecida presentaron pH de 6.2 (lo que representa menos estrés) en comparación de la jaula convencional con pH de 6.3. Con esto se puede demostrar que los conejos se encontraban en bienestar logrando cubrir la demanda actual de la sociedad consumidora de carne y pudiendo ser una de las instituciones pioneras en lograr este cuidado y respeto moral a los animales productivos.

Fotografía 1. Jaula enriquecida y jaula convencional con conejos. Cortesía: Méndez (2019).

Fotografía 2. Conejo en la plataforma. Cortesía: Méndez (2019).

Rendimiento en canal

Como se puede observar en la gráfica 5, en las jaulas convencionales se obtuvo en promedio un 58% de rendimiento en canales y los conejos de las jaulas enriquecidas se obtuvo un promedio de 59%, colocándose por arriba de la media obtenida. De acuerdo con Martínez-Castillo (2004) citado por García (2015), el promedio de rendimiento en canal en México, oscila entre 50-60% (55% promedio), los porcentajes de rendimiento en el presente estudio (58.5%) son superiores al rendimiento contemplado para México.

Gráfica 5. Rendimiento en canal por tipo de jaula.

Los conejos de la jaula enriquecida tenían mayor actividad física, ya que, al tener más espacio y una plataforma, podían brincar, lo que derivó en un mayor ejercicio, teniendo como efecto un mayor peso en pierna como se demuestra en la gráfica 6, el peso promedio de las piernas de los conejos engordados en jaulas enriquecidas fue 10 g mayor que los de la jaula convencional. De acuerdo con lo descrito por Ariño y Hernández (2006), se demostró que los conejos alojados en jaulas gigantes equipadas con plataforma, inducidos al salto, aumentaron la proporción de las partes traseras de la canal comparados con otros animales engordados en jaulas convencionales. El precio de la pierna por kilogramo en el mercado para junio del 2020, va desde los 180 a 220 pesos, para abastecer este kilo se requerirían de 6 animales engordados en jaulas enriquecidas (con un peso promedio en pierna de 160 g), contra 7 animales que se requerirían de una jaula convencional (con un peso promedio en pierna de 150 g), lo que monetariamente representa una inversión aproximada de 38.25 pesos más por kilo de pierna, ya que implica la engorda de un conejo extra; lo anterior hace más atractiva económicamente la crianza en jaulas enriquecidas.

De acuerdo con lo descrito por Ariño y Hernández (2006), se encontró que el rendimiento en canal no se ve afectado por los sistemas de alojamiento, aun en alojamientos de mayor espacio. En esta investigación se demostró que se mejoró el rendimiento de canal en un 1% en las jaulas enriquecidas.

Gráfica 6. Peso de las piernas de acuerdo al tipo de jaula.

pH

Diferencia entre el pH obtenido en los dos diferentes tipos de jaulas, 24 horas después de la matanza.

Grafica 7. Diferencia de pH por tipo de jaula.

De acuerdo a un estudio realizado por Bautista et al., (2015), se encontró que el pH de la raza Nueva Zelanda en el músculo biceps femoralis oscila en un promedio de 6.35 lo que consideraron un pH normal; de acuerdo con los resultados obtenidos en esta investigación se observó un pH menor a 6.2 en promedio en las canales de los conejos criados en las jaulas enriquecidas siendo estadísticamente diferentes al pH de los conejos criados en jaulas convencionales con un promedio mayor a 6.3. De acuerdo con lo descrito por García et al., (2012), citando a Onega (2003), las carnes que poseen pH superior a 6.10 son carnes firmes, oscuras y secas (DFD), ya que el agua está fuertemente ligada a la proteína, siendo consideradas de mala calidad. En ambos tipos de jaula se encontró esta falla de calidad, por lo que se le atribuye no al tipo de crianza y engorde, si no a la técnica de matanza que es por dislocación cervical, la cual no cumple con la norma NOM-033-SAG/ZOO-2014, que establece el electro aturdimiento o el aturdimiento mecánico por concusión como los ideales, siendo evidente el estrés generado en el animal durante este proceso. Aunque se demostró que los pH de las jaulas enriquecidas son menores corroborando un animal menos estresado.

Conclusiones

Se demostró que la implementación de Bienestar Animal en producciones convencionales de conejos favorece, en un principio, la salud de los animales seguido de la producción en cuanto a calidad del producto, lo que beneficia al productor y, por último, al consumidor, atendiendo a la necesidades sociales de consumir alimentos de origen animal, donde el sufrimiento de éstos sea el mínimo. En la evaluación del bienestar animal de los conejos se corroboró que el comportamiento fue más acorde al natural de la especie, ya que podían estar erguidos sin que las orejas toparan con el techo, podían brincar, esconderse y escoger en donde descansar, prefiriendo el piso slat®, por lo que se recomienda totalmente utilizar este tipo de jaula en la búsqueda de lograr el bienestar de los conejos durante la engorda. Reconociendo la demanda de la sociedad y cumpliendo con el deber moral de esta institución y nuestro gremio.

Literatura Citada

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Source: bmeditores.mx

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