La microbiología no tiene nombre de mujer

Cytophaga johnsonae. As√≠ se llama la bacteria que debe su nombre a Delia E. Johnson, una microbi√≥loga estadounidense y la primera mujer en la historia de la microbiolog√≠a en dar nombre a un organismo, ciento veinticinco a√Īos despu√©s de que lo hiciese un hombre.

En biolog√≠a, una manera de reconocer a las figuras m√°s destacadas de su campo es dedicarles un ep√≥nimo, es decir, un t√©rmino que proviene de un nombre de persona. Hay muchos ejemplos, tambi√©n en campos como la medicina o la qu√≠mica: el elemento qu√≠mico curio, que debe su nombre a Pierre y Marie Curie; la enfermedad de Alzheimer, por el m√©dico que la identific√≥; los logaritmos neperianos, en honor a John Neper; o la ya citada Cytophaga johnsonae. Ahora bien, ¬Ņcu√°ntos de estos ep√≥nimos en ciencia est√°n dedicados a mujeres? Una investigaci√≥n reciente sobre los nombres cient√≠ficos de bacterias y arqueas ha puesto de manifiesto la notable brecha de g√©nero que existe todav√≠a en la nomenclatura de los procariotas en microbiolog√≠a.

El estudio lo han realizado cient√≠ficas y cient√≠ficos del Departamento de Microbiolog√≠a y Ecolog√≠a de la Universitat de Val√®ncia, el Instituto de Agroqu√≠mica y Tecnolog√≠a de Alimentos (IATA, CSIC) y el Instituto Leibniz de Alemania. Tras analizar miles de ep√≥nimos procariotas han hallado que solo un 14,8% de ellos deben su nombre a una mujer, lo cual deja claro que la situaci√≥n no ha mejorado desde que se bautizara a C. johnsonae en 1947, a pesar de que el n√ļmero de mujeres en el campo de la microbiolog√≠a haya ido aumentando progresivamente y que otras microbi√≥logas han ido incorpor√°ndose al listado: Margaret Zuelzer (Spirochaeta zuelzerae), Genevieve Roth (Rothia)), Michaela Elisabeth Sharpe (Lactobacillus sharpeae) o Junqin Li (Nocardioides lijunqiniae), entre otras muchas.

els investigadors Lola Gines i David Arahal

Seg√ļn David Arahal y Lola Giner, investigadores de la Universitat de Val√®ncia y coautores del estudio, la principal causa de esta brecha la encontramos en el hecho de que casi todas las disciplinas han estado mayoritariamente dominadas por hombres, adem√°s, seg√ļn los investigadores, en microbiolog√≠a se acude mucho a figuras hist√≥ricas, por lo que claramente ya se parte de una ra√≠z desigual. De todos modos, seg√ļn David Arahal ¬ęactualmente se est√°n sacando a la luz muchas mujeres escondidas que tuvieron un papel important√≠simo como Fanny Gese o Katherine Evans¬Ľ.

Los epónimos en la cuerda floja

En los √ļltimos a√Īos se ha abierto un debate sobre la idoneidad de ciertos ep√≥nimos, como es el caso del escarabajo Anophthalmus hitleri, que debe su nombre a Adolf Hitler. Tambi√©n en ciertos sectores de la bot√°nica o la zoolog√≠a ha habido debates sobre cambiar algunos ep√≥nimos pertenecientes a figuras hist√≥ricas cuestionables hoy en d√≠a como, por ejemplo, aquellos relacionados con el pasado colonial. No obstante, seg√ļn Arahal, esta problem√°tica no existe en microbiolog√≠a. ¬ęEstamos hablando de un periodo hist√≥rico en el cual en microbiolog√≠a apenas se estaban acu√Īando nombres ‚Äďexplica el investigador‚Äď y cuando hemos revisado todos los ep√≥nimos no nos hemos encontrado ni un solo caso que pueda suscitar este tipo de pol√©mica¬Ľ.

Extrapolando este debate a la brecha de género en las nomenclaturas procariotas, ni David Arahal ni Lola Giner consideran que un cambio de nombre o la eliminación de los epónimos sea la solución, ya que esto crearía confusión en la nomenclatura botánica y zoológica. Para los investigadores, la solución pasaría por dar más visibilidad a esta problemática, así como a los estudios que se están haciendo, con el fin de que las nuevas generaciones de científicos y científicas no repitan los mismos errores y se empiece potenciar figuras positivas pertenecientes a la ciencia.

Seg√ļn Lola Giner, ¬ęel hecho de que este art√≠culo se haya podido publicar ya tiene mucha repercusi√≥n¬Ľ. La microbi√≥loga cree que conocer esta situaci√≥n es una buena manera de tomar consciencia y elegir referentes femeninos si se tiene la oportunidad de nombrar una bacteria o una arquea. David Arahal a√Īade que tambi√©n es importante que las instituciones acad√©micas como la universidad se impliquen y faciliten la inclusi√≥n de figuras del campo de la sociolog√≠a y otros similares que analicen las causas de esta situaci√≥n, en qu√© √°reas geogr√°ficas se reproduce m√°s, si esto depende de cu√°n igualitarias sean las sociedades, etc. Por el momento, tanto Arahal como Giner esperan poder seguir investigando sobre este tema y poder hacer m√°s divulgaci√≥n en centros educativos para as√≠ poder llegar a las nuevas generaciones y evitar que esta brecha de g√©nero se siga reproduciendo.

© Mètode 2024

Source: metode.es

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