La originalidad absoluta de la crisis sanitaria y econ贸mica mundial

La finalidad este art铆culo es subrayar, con m谩s insistencia que la que solemos observar en general, en la originalidad absoluta de la crisis actual, a saber, su dualidad contradictoria. Las causas del Gran Confinamiento (the Great Lockdown), como se denomina a partir de las Perspectivas de la econom铆a mundial del FMI de abril de 2020, son end贸genas a las relaciones entre la sociedad humana y la naturaleza en el marco del capitalismo. Sin embargo, como crisis econ贸mica se trata de un golpe ex贸geno al proceso de acumulaci贸n de capital y a las contradicciones que engendra cl谩sicamente.

La salida de la crisis no depende de la mejora de la tasa de beneficio, sino del retroceso de la pandemia, es decir, en primer lugar de los avances de la medicina (tests y vacunas) y en segundo lugar de la eficacia de la acci贸n de los gobiernos. La figura siguiente ilustra dos hechos capitales. Primero, la rapidez y profundidad de la ca铆da del PIB mundial que refleja la l铆nea roja, lo que transmite la idea de un choque an贸malo que no tiene nada que ver con el vaiv茅n coyuntural habitual. Segundo, el desconocimiento de si la pandemia se frenar谩 o eliminar谩, o bien, por el contrario, si se agravar谩, como expresa la curva de puntos.

Figura 1. El hundimiento econ贸mico de marzo de 2020 y la tardanza e incertidumbre de la recuperaci贸n

El coronavirus, una pandemia propia del Antropoceno

En mayo de 2020 apareci贸 en la web de la publicaci贸n estadounidense National Library of Medicine, de los National Institutes of Health (NIH), un art铆culo titulado COVID-19, the desease of the anthropocene 1/, que relata la historia de las enfermedades surgidas durante los 煤ltimos cuarenta a帽os a ra铆z de una transmisi贸n v铆rica de especies animales salvajes al ser humano, anteriores al coronavirus. Cito los pasajes fundamentales.

En primer lugar est谩 la pandemia del sida:

Un antecedente cercano y tr谩gico de la Covid-19 es el s铆ndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida), causado por una infecci贸n del virus de inmunodeficiencia humana (VIH). Esta enfermedad apareci贸 en 1981 y para 2018 hab铆a afectado a unos 40 millones de personas, causando m谩s de 750.000 muertes. Los virus VIH son fruto de m煤ltiples transmisiones entre las especies de virus de inmunodeficiencia que infectan naturalmente a los primates africanos. La mayor铆a de estas transmisiones vehiculizaron probablemente virus que se propagaron de manera limitada en los seres humanos hasta que una de estas transmisiones, que afect贸 a un virus de inmunodeficiencia de los chimpanc茅s del sureste de Camer煤n, se convirti贸 en la causa principal de la pandemia en los seres humanos. La transmisi贸n de un virus de una especie animal salvaje al ser humano no es un fen贸meno raro. De hecho, una gran proporci贸n de agentes pat贸genos humanos son de orden zoon贸tico o eran de origen zoon贸tico antes de ser transmitidos 煤nicamente a los seres humanos. Desde la aparici贸n del sida, otras numerosas enfermedades contagiosas epid茅micas, como el 脡bola, el SRAS y el MERS, por citar tan solo las m谩s recientes, han sido causadas por la transmisi贸n de virus de especies animales salvajes al ser humano.

Estas transmisiones entre especies animales y de estas a los seres humanos no se deben al azar. Existen pruebas s贸lidas que demuestran que las alteraciones ecol贸gicas han comportado un aumento de la incidencia, en los pa铆ses emergentes, de enfermedades como el paludismo, el s铆ndrome del hantavirus, el virus Nipah y el 脡bola. La actividad humana transforma cada vez m谩s de forma perturbadora los ecosistemas naturales de la Tierra y modifica intensamente los patrones y mecanismos de interacci贸n entre las especies, facilitando la transmisi贸n de enfermedades infecciosas entre las especies animales y los seres humanos.

El estudio cita al investigador chino P.J. Li 2/, quien explica que

Desde hace a帽os, los intentos del gobierno chino de regular el comercio de carne de especies salvajes han sido contrarrestados por un poderoso lobby comercial, cuyos ingresos dependen de la continuidad del acceso al consumo de estos animales por un sector mayoritariamente acomodado de la sociedad china. Para completar la cadena causal, a menudo no se ha prestado atenci贸n a las advertencias de los cient铆ficos sobre los efectos potencialmente catastr贸ficos del riesgo de enfermedades infecciosas emergentes. En el caso de la eclosi贸n precedente del SRAS, se sospecha que el comercio de murci茅lagos puso a animales infectados en contacto con hu茅spedes de amplificadores sensibles, como la civeta de las palmeras enmascarada (Paguma larvata), en alg煤n momento de la cadena de suministro de la fauna, creando un circuito en el que posteriormente se infectaron algunas personas. Li informa de que dos conocidos expertos chinos en el SRAS, Zhong Nanshan y Guan Yi, hab铆an llamado la atenci贸n sobre la posibilidad de una pandemia proveniente de los mercados de carne salvaje en China y la necesidad de prohibir tales pr谩cticas comerciales.

Bajo el Antropoceno subyace el Capitaloceno

En el estudio de los investigadores de la NIH hay alguna cosa muy inesperada en cient铆ficos de ciencias naturales, a saber, la afirmaci贸n de que hay que remontarse al origen de estos procesos y definir bien cu谩l es su fuerza motriz, o sea,

el consumo de combustibles f贸siles para obtener energ铆a, la deforestaci贸n y la conversi贸n de h谩bitats naturales en tierras de cultivo o pastos. Estas figuran entre las principales fuentes de emisiones de gases de efecto invernadero, y al mismo tiempo facilitan la aparici贸n de nuevas zoonosis, como el SRAS-CoV-2, con un potencial pand茅mico. La extracci贸n de petr贸leo y de madera en zonas forestales primarias implica la apertura de carreteras en los lugares de dif铆cil acceso, favoreciendo el contacto entre personas y la fauna y facilitando la caza y el consumo de carne de caza. Al adelantar la frontera agraria para responder a las necesidades de los sistemas alimentarios actuales incrementa la frecuencia de los ecotonos, que son los espacios clave en la aparici贸n de enfermedades infecciosas. Al mismo tiempo, la destrucci贸n de los h谩bitats originada por estas actividades es la causa principal de la p茅rdida de biodiversidad, que est谩 asociada asimismo al surgimiento de enfermedades infecciosas.

As铆, tras el Antropoceno se halla lo que se denomina Capitaloceno. Para Jason Moore, a quien debemos esta noci贸n, el Capitaloceno es 鈥渦na manera de organizar la naturaleza, convirti茅ndola en algo externo al ser humano y al mismo tiempo haciendo de ella una cosa cheap, en el doble sentido que puede tener este t茅rmino en ingl茅s: lo que es barato, pero tambi茅n el resultado del verbo cheapen, que significa rebajar, devaluar, degradar鈥 3/. La posici贸n dominante entre los te贸ricos del Antropoceno como nueva era geol贸gica es la de datar su comienzo entre los a帽os 1830 a 1850, en el momento del pleno auge y del inicio de la internacionalizaci贸n de la revoluci贸n industrial. Jason Moore sostiene que el cambio de era es muy anterior. Lo sit煤a en la implantaci贸n de la econom铆a de las plantaciones y de una relaci贸n de explotaci贸n de los recursos naturales que vino aparejada con el recurso masivo a la fuerza de trabajo esclava. El Antropoceno que debe llamarse Capitaloceno puede 鈥渄atarse simb贸licamente en 1492. Las emisiones de CO2 se intensificaron a partir del siglo XIX, pero el modo capitalista de tratar la naturaleza data de mucho antes 4/.鈥

Cabe prever que vendr谩n nuevas pandemias a asolar el planeta si prosiguen la deforestaci贸n y la p茅rdida de biodiversidad al mismo ritmo catastr贸fico que ahora. Esta es la conclusi贸n de informes que se presentar谩n a finales de septiembre en la Cumbre de Naciones Unidas sobre la Biodiversidad, bajo el ep铆grafe de 鈥淎cci贸n urgente sobre la biodiversidad para un desarrollo sostenible鈥 5/. Un estudio estadounidense constata que actualmente EE UU 鈥渋nvierte relativamente poco en la prevenci贸n de la deforestaci贸n y la regulaci贸n del comercio de especies salvajes, pese a unas investigaciones correctamente realizadas que demuestran un alto rendimiento de tales inversiones para la limitaci贸n de las zoonosis, aparte de otras muchas ventajas que comportan. Dado que sigue aumentando la financiaci贸n p煤blica en respuesta a la pandemia de Covid-19, nuestro an谩lisis revela que los costes asociados a estos esfuerzos de prevenci贸n ser铆an notablemente m谩s bajos que los costes econ贸micos y de mortalidad que supone la respuesta a estos agentes pat贸genos una vez hayan aparecido 6/.鈥

El momento inmediato de la situaci贸n mundial y el caso de China

Hoy por hoy no se est谩 por planear futuras medidas de prevenci贸n, sino que impera un estado de cosas en que el relanzamiento de la producci贸n, del consumo y del crecimiento est谩 condicionado ante todo al retroceso de la pandemia, es decir, al momento en que se produzca la comercializaci贸n de una vacuna eficaz y sin graves efectos secundarios, y hasta entonces a la eficacia de las medidas adoptadas por cada gobierno para contener la propagaci贸n de la Covid-19 y permitir el retorno del personal asalariado a los lugares de trabajo. Este es el caso de China. Lugar de origen de la pandemia, tambi茅n es el pa铆s en que esta ha sido combatida con m谩s 茅xito (aparte de Taiw谩n y Corea del Sur). Mientras que pa铆ses grandes como EE UU todav铆a se encuentran en la primera fase de expansi贸n de la pandemia y otros, entre ellos algunos pa铆ses grandes europeos, afrontan un fuerte rebrote, que los sit煤a a lo largo de la curva punteada de la figura 1, China ha vuelto a unas tasas de crecimiento que seg煤n la OCDE har谩n de ella la 煤nica econom铆a que terminar谩 2020 con una tasa anual positiva 7/.

Figura 2. China, una recuperaci贸n espectacular

Esta recuperaci贸n tiene que ver con el 茅xito de la campa帽a sanitaria, campa帽a que conviene examinar. Un art铆culo publicado por una organizaci贸n estadounidense que se autoubica en la extrema izquierda (muy favorable al r茅gimen cubano y al r茅gimen venezolano) destaca importantes factores pol铆ticos y sociales. No menciona para nada los rasgos totalitarios del r茅gimen chino (como ilustra la represi贸n masiva contra los uigures) ni los o铆dos sordos que hicieron las autoridades a los avisos de una posible pandemia emitidos por diversos m茅dicos desde finales de noviembre de 2019. Pero al margen de su sesgo propagand铆stico favorable al gobierno chino, subraya el tipo de medidas adoptadas para hacer frente a la pandemia en un pa铆s de la dimensi贸n demogr谩fica de China 8/.

El virus apareci贸 por primera vez en Wuhan a finales de diciembre de 2019 9/. En dos a tres semanas se propag贸 r谩pidamente por toda la ciudad como reguero de p贸lvora, tomando desprevenido a todo el mundo. El 23 de enero, el gobierno chino orden贸 la puesta en cuarentena total de Wuhan, una ciudad de once millones de habitantes. Fue el mayor confinamiento de la historia. Dos d铆as despu茅s se bloquearon los accesos a toda la provincia de Hubei, que alberga a un total de 45 millones de personas, durante los tres meses siguientes para detener completamente la propagaci贸n del virus. La orden de confinamiento prohibi贸 a todos los residentes salir de casa durante tres meses. Fueron movilizados unos 580.000 voluntarios procedentes del campo o de otras ciudades para ayudar a los residentes a cubrir sus necesidades. Puesto que nadie pod铆a salir de compras, los consejos de barrio [que se solapan sin duda con los consejos de vigilancia vinculados al partido] organizaron a dichos voluntarios, que se convirtieron en solucionadores de problemas para las tareas cotidianas. Ayudaban a las personas mayores, organizaban el suministro de alimentos y se desplazaban todos los d铆as para llevar medicamentos a las familias.

Algunas horas despu茅s del comienzo del confinamiento [estricto y prolongado] empezaron a llegar m茅dicos voluntarios de todo el pa铆s para apoyar a Wuhan y Hubei. Entre finales de enero y abril llegaron 35.000 facultativos a Wuhan, epicentro de la epidemia. Por otro lado, en 10 d铆as acudieron 12.000 trabajadores para construir dos hospitales especiales de infecci贸n de campa帽a, Huoshenshan y Leishenshan, que trataron a miles de personas con Covid-19. El ej茅rcito chino envi贸 asimismo 340 equipos humanos con un total de miles de m茅dicos y m茅dicas militares, as铆 como equipos log铆sticos a Wuhan y a la provincia de Hubei. Muchos y muchas eran estudiantes de medicina militar que no llegaban a los 30 a帽os de edad.

El apoyo log铆stico fue muy importante para combatir el virus de forma efectiva. A comienzos de enero, nada m谩s iniciarse la epidemia, en China escasearon muy pronto los equipos de protecci贸n individual (EPI). Las necesidades diarias de EPI en Wuhan ascend铆an a 60.000 monos de protecci贸n, 125.000 mascarillas quir煤rgicas y 25.000 gafas protectoras. Sin embargo, China solo produce normalmente 30.000 monos de protecci贸n al d铆a. El gobierno adopt贸 r谩pidamente las medidas oportunas, en particular la movilizaci贸n de empresas p煤blicas de todo el pa铆s, para acelerar la producci贸n existente de EPI y construir nuevas l铆neas de producci贸n. En algunas semanas, a mediados de febrero, se super贸 la penuria de EPI. Todo el personal sanitario llevaba monos de protecci贸n. Adem谩s, con el fin de reforzar las capacidades de diagn贸stico y de rastreo inmediato, el gobierno moviliz贸 r谩pidamente los recursos y coordin贸 el despliegue de puestos de detecci贸n p煤blicos y privados, dotados de tests. As铆, una empresa de gen茅tica y diagn贸stico llamada BGI construy贸 en Wuhan, en pocos d铆as, el laboratorio Huo-Yan, un centro de diagn贸stico de Covid-19 totalmente funcional, capaz de hacer tests a decenas de miles de personas.

Algunas caracter铆sticas destacadas de la crisis desde el punto de vista econ贸mico

Volvamos por un instante al informe del FMI de junio. En 茅l se lee que el rasgo m谩s espec铆fico y m谩s notable del Gran Confinamiento es que 鈥渓a desaceleraci贸n es profunda y se hace notar simult谩neamente en el mundo entero鈥 10/. El texto ingl茅s es m谩s expresivo: 鈥渁 synchronized, deep downturn鈥. Para quienes quieran comparar esta situaci贸n con la Gran Depresi贸n que sigui贸 al crash de 1929 en Wall Street, en la d茅cada de 1930, se observar谩 que no tuvo lugar una sincronizaci贸n similar. Gran Breta帽a y la segunda potencia industrial de la 茅poca, Alemania, no se vieron afectadas hasta 1931. La crisis de la d茅cada de 1930 no fue mundial en el sentido en que la crisis actual se desarrolla en el marco de la globalizaci贸n del capital del siglo XXI. La URSS se hallaba fuera del mercado mundial, al igual que China, embarcada en una guerra civil prolongada. Argentina y Brasil pudieron protegerse a base de barreras comerciales y de la reducci贸n de su dependencia de las exportaciones.

En 2020, la estricta sincronizaci贸n que se observa en la figura 1 se debe a que en el espacio de algunas semanas el confinamiento se aplic贸 en todos los pa铆ses del mundo, con efectos inmediatos en los intercambios comerciales (productos y servicios). 鈥淓l hecho de que la desaceleraci贸n se produzca al mismo tiempo en todo el mundo ha amplificado las perturbaciones econ贸mica en cada pa铆s.鈥 En FMI se帽ala que

en la mayor铆a de recesiones, los consumidores echan mano de sus ahorros o se apoyan en los dispositivos de protecci贸n social y la ayuda familiar para cubrir sus gastos; por eso el consumo sufre relativamente menos que la inversi贸n. No obstante, esta vez la producci贸n de servicios y el consumo tambi茅n han descendido notablemente. Este patr贸n es fruto de una conjunci贸n singular de factores: la distancia f铆sica, las medidas de confinamiento que ha habido que aplicar para frenar la transmisi贸n y permitir que los sistemas sanitarios trataran un n煤mero de casos que crec铆a como la espuma, importantes p茅rdidas de ingresos y la erosi贸n de la confianza de los consumidores.

Otra caracter铆stica de la crisis que tiene consecuencias muy graves es la distribuci贸n muy desigual del desempleo.

Son los trabajadores poco cualificados, que no tienen la posibilidad de trabajar desde su casa, quienes m谩s han sufrido el golpe en el mercado de trabajo. Asimismo, parece que hombres y mujeres no se han visto afectadas de la misma manera por la disminuci贸n de los ingresos: en las capas m谩s modestas de la poblaci贸n de algunos pa铆ses, las mujeres padecen m谩s con la crisis que los hombres. El BIT calcula que cerca del 80 % de los 2.000 millones de trabajadores del sector informal a escala mundial se han visto fuertemente afectados por la crisis.

La crisis ha golpeado a todos los pa铆ses, pero a diferencia de los pa铆ses avanzados, los pa铆ses emergentes sufren varios tipos de choque simult谩neamente. En primer lugar, la crisis sanitaria, que revela a veces las carencias del sistema de salud, cuya gravedad depende en parte de su grado de desarrollo. En segundo lugar, los choques econ贸micos, en que intervienen el tama帽o del pa铆s y en particular la dependencia de su crecimiento con respecto a la demanda exterior. Una dependencia muy fuerte de un 煤nico sector de actividad puede fragilizar el pa铆s. Despu茅s est谩n los m谩rgenes de maniobra de cada pa铆s en materia de pol铆ticas econ贸micas, monetarias y presupuestarias. Finalmente, la situaci贸n pol铆tica y social puede tener un impacto nada despreciable en la capacidad del pa铆s para hacer frente a la crisis.

Un sector financiero vol谩til que tiene asegurado el apoyo incondicional de los bancos centrales

Una alta responsable del secretariado del FMI colg贸 en junio un estudio en el blog de la organizaci贸n. Una de sus constataciones es la de 鈥渦na divergencia chocante entre los mercados financieros y la econom铆a real: los indicadores financieros muestran unas perspectivas de relanzamiento mejores que las que se deducen de la actividad real. A pesar de una reciente correcci贸n, el 铆ndice S&P 500 ha recuperado la mayor parte de sus p茅rdidas desde el comienzo de la crisis; el 铆ndice FTSE relativo a los pa铆ses emergentes y el correspondiente a 脕frica experimentan una clara mejora; el Bovespa ha subido de manera notable a pesar del alza de los 铆ndices de infecci贸n en Brasil; los flujos de inversi贸n de cartera hacia los pa铆ses emergentes y los pa铆ses en desarrollo se han estabilizado 11/鈥.

La correcci贸n de que habla la autora fue de corta duraci贸n. A partir de julio, las cotizaciones volvieron a ascender. A mediados de septiembre, el 铆ndice baj贸 de nuevo debido a la preocupaci贸n de los inversores por el descontrol de la pandemia en EE UU y su nuevo agravamiento en Europa, as铆 como por las tensiones entre EE UU y China. Determinados t铆tulos est谩n extremadamente sobrevalorados. Es el caso de Tesla, cuyos ingresos han aumentado un 5 % y sus flujos de tesorer铆a un poco m谩s del 20 %, pero la cotizaci贸n de cuyas acciones ha dado un salto alcista del 750 %. Sin embargo, la empresa ofrece m谩s o menos los mismos productos que hace un a帽o, tiene la misma direcci贸n y opera en el mismo mercado. No es extra帽o que los comentaristas burs谩tiles hablen de un momento extremadamente peligroso 12/.

Figura 3. Evoluci贸n del 铆ndice S&P 500 (de marzo de 2019 al 25 de septiembre de 2020)

Es importante rememorar el p谩nico burs谩til de marzo. El 12 de febrero de 2020, el 铆ndice Dow Jones Industrial Average (DJIA) alcanz贸 un r茅cord hist贸rico de 29.551 puntos. Despu茅s, los inversores se percataron de pronto de la pandemia. El 9 de marzo, el DJIA cay贸 en picado m谩s de 2.000 puntos y sigui贸 descendiendo hasta los 18.321 puntos el 23 de marzo. La ca铆da se detuvo a ra铆z de la intervenci贸n sin precedentes de la Reserva Federal (Fed), que acudi贸 rauda en auxilio de los inversores financieros. Mientras que el mercado burs谩til neoyorquino se hund铆a a medida que se expand铆a la pandemia, la Fed actu贸 r谩pidamente para inyectar liquidez en los mercados, incrementando el pasivo de su balance un 12,4 % tan solo en la semana del 26 de marzo, rebasando la suma de cinco billones de d贸lares por primera vez en su historia. A partir de mayo, cuando en EE UU crec铆a el paro vertiginosamente una semana tras otra, el 铆ndice DJIA hac铆a lo mismo. Esta discrepancia est谩 llamada a continuar y el apoyo de la Fed a los mercados, tambi茅n. Su presidente, Jerome Powell, reconoci贸 a mediados de mayo que las perspectivas para el empleo eran graves, pero insisti贸 鈥損ara inquietud incluso de The Economist 13 /鈥 en que la Fed seguir铆a adoptando medidas extraordinarias para apoyar al sector financiero. De ah铆 la separaci贸n cada vez mayor entre la situaci贸n de la clase trabajadora y de las clases medias y la de la clase profesional acomodada, propietaria de acciones, sin hablar ya de la del estrato del 1 % e incluso del 0,1 %.

La divergencia entre las cotizaciones burs谩tiles y la econom铆a real debe examinarse desde un segundo punto de vista. El fuerte retroceso de la producci贸n y el alt铆simo nivel del desempleo implican que el importe de la plusval铆a de que se apropian los grupos industriales, por mucho que acent煤en la presi贸n sobre sus subcontratistas, es bajo. Como demuestra el ejemplo de Tesla, las bolsas han roto todo lazo con la econom铆a real y viven en una burbuja. Hoy, su funcionamiento refleja hasta el paroxismo la caracterizaci贸n que hizo Rudolf Hilferding:

La compraventa de estos t铆tulos es, pues, un fen贸meno puramente econ贸mico, un mero desplazamiento en la distribuci贸n de la propiedad privada, sin ninguna influencia sobre la producci贸n o la realizaci贸n de los beneficios (al rev茅s de lo que sucede en la venta de mercanc铆as). Las ganancias o p茅rdidas de la especulaci贸n solo nacen, pues, de las diferencias de las correspondientes valoraciones de los t铆tulos. No son beneficios, ni parte de la plusval铆a, sino que solo brotan de las oscilaciones de las valoraciones de la porci贸n de plusval铆a que va de la empresa a los propietarios de acciones; oscilaciones que, como ya veremos, no necesitan nacer de una variaci贸n en los beneficios verdaderamente realizados. Son puras ganancias diferenciales. Mientras que la clase capitalista como tal se apropia, sin equivalente, de una parte del trabajo del proletariado y obtiene as铆 sus beneficios, los especuladores no ganan m谩s que unos de otros. La p茅rdida de uno es la ganancia del otro. Les affaires, c鈥檈st l鈥檃rgent des autres 14/.

La necesidad que tiene todo gestor de fondos de inversi贸n de obtener ganancias diferenciales, por peque帽as que sean, a expensas de los competidores, es tanto m谩s acuciante cuanto menores sean los tipos de inter茅s. El bajo nivel de estos es el resultado de treinta a帽os de acumulaci贸n de capital generador de intereses y dividendos 15/, a la que se a帽ade la pol铆tica de apoyo de los bancos centrales a los bancos.

Figura 4: Tipos de inter茅s de los pr茅stamos y de los dep贸sitos bancarios en la zona euro

[El tipo de inter茅s de los pr茅stamos es el que se concede a las sociedades no financieras. La l铆nea vertical indica la fecha en que los tipos de referencia del BCE pasaron a ser negativos.]

Aprender a convivir con el virus鈥 en una sociedad dividida en clases y ultrapolarizada

La OCDE llama a sus pa铆ses miembros a acostumbrarse a vivir bajo la amenaza de la pandemia. En la p谩gina de guarda del informe de septiembre leemos que 鈥渆l restablecimiento de la confianza ser谩 crucial para el 茅xito con el que se recuperar谩n las econom铆as, y para ello hemos de aprender a convivir de forma segura con el virus鈥. Dos ideas, por tanto: el restablecimiento de la confianza y la 鈥渃onvivencia segura con el virus鈥. Esta 煤ltima puede referirse a varias cosas.

Veamos en primer lugar la situaci贸n en el frente de las vacunas. Las vacunas que aspiran a la homologaci贸n se someten a ensayos. Los ensayos de fase 1 est谩n destinados principalmente a comprobar la inocuidad de la vacuna, a determinar las dosis y a identificar los posibles efectos secundarios en un peque帽o n煤mero de personas. Los ensayos de fase 2 siguen explorando la inocuidad y comienzan a estudiar la eficacia en grupos de personas m谩s grandes. La 煤ltima etapa, los ensayos de fase 3, que alcanzan pocas vacunas, implica a miles o decenas de miles de personas. Estos ensayos est谩n destinados a confirmar la eficacia de la vacuna y a identificar los efectos secundarios raros, que solo aparecen en grupos grandes.

La Organizaci贸n Mundial de la Salud (OMS) clasifica las vacunas aspirantes seg煤n las distintas fases de los ensayos cl铆nicos. Para la Covid-19, en junio hab铆a siete en fase 3 (cinco chinas, una estadounidense y una rusa), dos en fase 2/3 (una brit谩nica y una alemana), trece en fase 2, tres en fase 2/1 y diez en fase 1 16/. Posteriormente han entrado en la fase 1 una veintena de candidatas, entre ellas la del Institut Pasteur. Adem谩s, entre las primeras familias de vacunas y las siguientes suele darse un grado de eficacia creciente.

Para contener la pandemia a escala mundial har谩n falta una o varias vacunas, pero tambi茅n se necesitar谩n en cantidades enormes. Se precisar谩n literalmente miles de millones de dosis a fin de proteger a un n煤mero suficiente de personas de todo el mundo para hacer retroceder el virus. Aunque una o varias vacunas resulten al mismo tiempo ser seguras y eficaces, ning煤n industrial podr谩 producir m谩s de algunos centenares de millones de dosis, al menos al comienzo. La soluci贸n ideal, para aumentar las posibilidades de conseguir una vacuna eficaz, habr铆a sido que los gobiernos pusieran en com煤n sus recursos. Esto es m煤sica celestial en el caso de las vacunas, aunque todav铆a es posible realizarlo con respecto a la producci贸n, al menos entre determinados pa铆ses. Con este fin se han creado asociaciones como la COVID-19 Vaccine Global Access Facility (COVAX Facility) y Gavi Covax Advance Market Commitment (AMC). La Comisi贸n Europea participa en ellas 17/.

Durante muchos meses, la vida cotidiana compartida de forma segura con el virus depender谩 de las medidas que adopte cada gobierno. Los resultados no son muy halag眉e帽os. En un titular del n煤mero del 26 de septiembre del semanario The Economist leemos 鈥淧or qu茅 tantos gobiernos fracasan鈥 frente a la Covid-19. Vuelvo a citar un largo pasaje:

Los reconfinamientos generalizados como en Israel son costosos e insostenibles. Pa铆ses como Alemania, Corea del Sur y Taiw谩n han utilizado tests de diagn贸stico y rastreos muy precisos para hallar los lugares concretos de transmisi贸n acelerada. Alemania ha identificado mataderos, Corea del Sur ha contenido brotes de la pandemia en un bar y en iglesias. Si los tests de diagn贸stico son lentos, como en Francia, fracasar谩n. Si no se conf铆a en el rastreo de contactos, como en Israel, donde la labor corre a cargo de los servicios de informaci贸n, mucha gente quedar谩 sin detectar. Los gobiernos deben hallar los compromisos que tengan m谩s sentido desde el punto de vista econ贸mico y social. Las mascarillas son baratas y pr谩cticas y funcionan. La apertura de las escuelas ha de ser una prioridad, al contrario que los lugares bulliciosos y despreocupados como los bares. Los gobiernos, como el de Gran Breta帽a, que emiten 贸rdenes que cambian continuamente y que se saltan impunemente sus propios funcionarios, constatar谩n lo poco que se respetan. Los que 鈥揷omo es el caso de la Columbia Brit谩nica (Canad谩)鈥 establecen unos principios e invitan a los particulares, las escuelas y los centros de trabajo a elaborar sus propios planes para ponerlos en pr谩ctica ser谩n capaces de sostener el esfuerzo en los pr贸ximos meses. Cuando comenz贸 la pandemia de Covid-19, los gobiernos estaban desprevenidos y tiraron del freno de emergencia. Hoy ya no tienen esa excusa. En la carrera hacia la normalidad, Espa帽a baj贸 la guardia. Las detecciones en Gran Breta帽a no funcionan, por mucho que los contagios se hayan disparado desde el mes de julio. Los Centros de Control y Prevenci贸n de Enfermedades de EE UU, que anta帽o eran los organismos de salud p煤blica m谩s respetados del mundo, han cometido errores, v铆ctimas de un mal liderazgo y del desd茅n presidencial. Los dirigentes israel铆es han sido v铆ctimas de su orgullo y de las luchas intestinas. La pandemia est谩 lejos que haber concluido. Se atenuar谩, pero los gobiernos deben ponerse las pilas.

Restablecimiento de la confianza, pero 驴en qui茅n? El caso franc茅s

Veamos la cuesti贸n del restablecimiento de la confianza que preconiza la OCDE: la confianza, vale, pero 驴en qui茅n? En el caso de Francia, en un contexto de falta de confianza general, por no decir de desconfianza con respecto al gobierno en el frente de la pandemia, la respuesta clara es: en las empresas. As铆, un comunicado del El铆seo del 1 de octubre nos informa de que en el 鈥渇oro anual Bpifrance Inno G茅n茅ration, una de las principales asociaciones europeas dedicada a los emprendedores, el presidente Emmanuel Macron ofreci贸 un mensaje de confianza en los empresarios, cuyo esp铆ritu de reconquista es esencial para superar el periodo por el que estamos atravesando鈥 18/. Las empresas se ver谩n respaldadas en todos los aspectos. Es el caso del 5G, con respecto al cual Macron ha declarado ante los empresarios de la French Tech, reunidos en el El铆seo, que Francia va a 鈥渢omar la v铆a del 5G鈥, al tiempo que ha ironizado sobre quienes prefieren 鈥渆l modelo amish鈥 y el retorno 鈥渁 la l谩mpara de aceite鈥.

Es el caso del plan France relance, con respecto al cual un largo art铆culo publicado por la revista digital Basta 19/ demuestra que est谩 concebido para ayudar a las empresas. En la parte tan anunciada a bombo y platillo de los fondos asignados a la transici贸n ecol贸gica ni se mencionan los transportes p煤blicos, ni la reducci贸n de la circulaci贸n de veh铆culos privados, y el autom贸vil el茅ctrico goza del apoyo total del gobierno. Por citar uno de los numerosos ejemplos descritos en el art铆culo de Basta, 鈥渓as empresas han conseguido que se implemente un nuevo dispositivo de actividad parcial de larga duraci贸n (APLD), dotado de 7.000 millones de euros. Esto les permite reducir la jornada laboral de su personal hasta el 40 % durante un periodo de 6 a 24 meses, benefici谩ndose adem谩s del dinero p煤blico para cubrir del 85 al 100 % de los salarios. Animadas por el gobierno a firmar 鈥渕asivamente鈥 tales acuerdos, las empresas podr铆an lograr una importante suavizaci贸n de la obligaci贸n de mantener empleados a los trabajadores y trabajadoras en regulaci贸n de empleo: al final, la empresa podr铆a no estar obligada a devolver las ayudas obtenidas si suprime empleos. Para ello, le bastar铆a demostrar que se han degradado sus perspectivas de actividad.鈥

Antes de la pandemia hab铆a m谩s de cinco millones de pobres registrados. Cinco millones y medio de personas ya recib铆an puntual o regularmente ayuda alimentaria. Es un mill贸n m谩s que hace diez a帽os, y adem谩s est谩n quienes no est谩n registrados 20/. Asimismo se han sumado millones de trabajadores y trabajadoras precarias, de estudiantes y aut贸nomos. Solamente el 0,8 % del plan de relanzamiento est谩 destinado a apoyar a estas personas, cuya situaci贸n se ha degradado todav铆a m谩s con la conjunci贸n de los efectos sanitarios, econ贸micos y sociales de la pandemia. En efecto, se prev茅n apenas 800 millones de euros para financiar el aumento de la asignaci贸n del comienzo del a帽o escolar (100 euros m谩s por alumno o alumna de familias modestas) y la rebaja del precio de los almuerzos a un euro para los estudiantes becados. 鈥淧uesto que estos gastos ya est谩n comprometidos鈥, dice el art铆culo de Basta, 鈥渘o se prev茅 desbloquear ni un euro m谩s para ayudar a las poblaciones que m谩s lo necesitan, mientras que los estudios demuestran que habr铆a bastado con movilizar apenas el 7 % del plan de relanzamiento, es decir, unos 7.000 millones de euros, para erradicar la pobreza extrema.鈥

A modo de conclusi贸n

As铆, el gobierno no pretende restablecer la confianza en los trabajadores y trabajadoras en activo o en paro y en la gente muy pobre. En su caso, el emplazamiento a 鈥渃onvivir con el virus鈥 con los m茅todos de 鈥渕antenimiento del orden鈥 implementados por los gobiernos sucesivos se presenta como una amenaza. La correlaci贸n de fuerzas es favorable al capital en un grado que tal vez nunca hab铆a alcanzado con anterioridad. Cabe temer que al acercarse el invierno el gobierno de Macron apueste por la desmoralizaci贸n y el des谩nimo de la clase trabajadora y, si estallan las protestas aqu铆 o all谩, por su canalizaci贸n por parte de las direcciones sindicales. Pero no es imposible que la gente se rebele. De ah铆 que los y las militantes no deben dejarse invadir por tales sentimientos, por dif铆cil que resulte, ni se enreden en conflictos internos est茅riles.

06/10/2020

L鈥檕riginalit茅 absolue de la crise sanitaire et 茅conomique mondiale du Covid-19

Traducci贸n: viento sur

Notas

1/ Cristina O鈥機allaghan-Gordo y Josep M. Ant贸, https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC7227607/

V茅ase tambi茅n, en el mismo sentido, el art铆culo del 20 de mayo de Alain Bihr, https://alencontre.org/societe/de-quelques-enseignements-a-ne-pas-oublier-a-lheure-dun-possible-retour-a-lanormal.html

2/ Li P., 2020, sin t铆tulo, South China Morning Post [Google Scholar] y https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S2590053619300308?utm_source=TrendMD&utm_medium=cpc&utm_campaign=Biosafety_and_Health_TrendMD_1 [Google Scholar]

3/ Jason Moore se ha basado en sus publicaciones acad茅micas consultables en Internet para escribir un libro importante, Capitalism in the Web of Life, Verso, 2015.

4/ http://alencontre.org/ecologie/capitalisme-et-changement-climatique-notions-theoriques-et-trajectoire-historique-initiale-i.html

5/ https://www.un.org/pga/74/united-nations-summit-on-biodiversity/

6/ https://science.sciencemag.org/content/369/6502/379

7/ http://www.oecd.org/economic-outlook/sept.2020

8/ https://www.workers.org/2020/08/50824/

9/ En su relato Un hiver 脿 Wuhan, Verticales, septiembre de 2020, Alexandre Labruffe data las primeras inquietudes en el hospital en que investig贸 en el 31 de diciembre. V茅ase tambi茅n, en la web de A l鈥橢ncontre, el art铆culo del especialista en China, Fr茅d茅ric Koller : http://alencontre.org/asie/chine/coronavirus-et-si-loms-avait-ecoute-taiwan.html

10/ https://www.imf.org/fr/Publications/WEO/Issues/2020/06/24/WEOUpdateJune2020

11/ Gita Gopinath, Le Grand Confinement dans une perspective mondiale, https://www.imf.org/fr/News/Articles/2020/06/16/blog061619-the-great-lockdown-through-a-global-lens

12/ https://seekingalpha.com/article/4376604-dangerous-phrase-in-investing-world?mod=mw_quote_news

13/ 鈥淎 dangerous gap. The markets versus the real economy鈥, The Economist, 05/05/2020.

14/ Rudolf Hilferding, El capital financiero, Editorial Tecnos, 1963, p. 145. Las cursivas son del orignal.

15/ Me remito a mi largo art铆culo de abril de 2019, http://alencontre.org/economie/la-theorie-du-capital-de-placement-financier-et-les-points-du-systeme-financier-mondial-ou-se-prepare-la-crise-a-venir.html

16/ https://www.gavi.org/vaccineswork/covid-19-vaccine-race

17/ https://euraxess.ec.europa.eu/worldwide/north-america/commission-joins-covid-19-vaccine-global-access-facility-covax

18/ https://www.elysee.fr/emmanuel-macron/2020/10/01/forum-annuel-bpifrance-inno-generation-big

19/ https://www.bastamag.net/Plan-de-relance-100-milliards-croissance-PIB-Bruno-Lemaire-epargne-bouclier-anti-licenciement. V茅ase tambi茅n Michel Husson, http://alencontre.org/europe/france/france-relance-ceci-nest-pas-un-plan.html

20/ http://www.observationsociete.fr/revenus/pauvrete

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Source: vientosur.info

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