La importancia de las cadenas productivas de valor (2/3)

AgroMatrix Systems for Agricultural Marketing

Nota del editor: Antes de leer este artículo, se recomienda ver la primera parte  de éste para una mejor comprensión. La puedes encontrar dando click AQUÍ     

“En la unión está la fuerza”
-Simón Bolívar

En el artículo anterior, comentamos los motivos para formar parte de una cadena de producción o de valor, así como los beneficios que podemos obtener de las mismas y la forma general de cómo se integran. Es así como la siguiente pregunta que nos hacemos es: ¿cuál es la diferencia entre una cadena productiva y una cadena productiva de valor?

Cadena productiva

Una cadena productiva se forma por todos los eslabones dentro de un sector agrícola determinado, desde su producción primaria o cultivo hasta su comercialización por los diferentes actores que lo realizan, es decir, el agricultor es el primer eslabón de la cadena y generalmente vende su producto a granel, no le agrega valor al producto; y los posteriores eslabones son: quien lo distribuye (segundo eslabón), quien lo transforma (tercero), quien lo empaca (cuarto) y quien lo vende al consumidor final (quinto). Generalmente, los primeros eslabones de dicha cadena son los que menos ganan; asimismo, es común que los eslabones al final de la cadena son los que mayores ganancias obtienen.

Cadena productiva de valor

En una cadena de valor todos los eslabones también están unidos, pero el objetivo es que todos puedan obtener un valor adicional en forma grupal, ya que se pretende que todos obtengan beneficios por el hecho de agruparse y perseguir el mismo objetivo, que en este caso será que todos los eslabones de la cadena puedan ganar y obtener beneficios adicionales.

¿Qué es la generación de valor?

El concepto general de la generación de valor es obtener más dinero por un producto, pero en realidad generar valor es un beneficio circular obtenido en forma mutua por el comprador y el vendedor, es decir, el primero paga una cantidad de dinero por un producto el cual debe tener calidad no solamente por su aspecto, sino por otros factores como la vida de anaquel, el empaque, el rendimiento e incluso el servicio de entrega son factores importantes que forman parte del valor que el cliente obtiene.

Por su parte el vendedor (productor) obtiene también en forma adicional al pago por su producto, la garantía de que el cliente adquirirá el producto pactado previamente incluso antes de sembrarlo, información continua de cuáles son las condiciones de empaque, de embarque y de entrega, que facilitan la transacción final.

Por lo anterior, decimos que el beneficio es circular, porque ambas partes obtienen beneficios que van más allá del beneficio monetario, creando un vínculo a largo plazo después de la primera compra; en cambio, si no generamos valor, el beneficio será de una sola vez y, al no generarse vínculos de colaboración, existirá la incertidumbre de poder mantener en forma sostenible nuestras ventas cada ciclo.

Ventajas de la cadena productiva de valor comparadas con las cadenas de producción

Al poder enumerar algunas de las diferencias que observamos en el cuadro anterior podemos observar que la cadena productiva no se ocupa del trabajo de todos los integrantes de ésta. Muchas veces he participado como productor dentro de una cadena productiva, pero al no tener comunicación con los últimos eslabones simplemente corremos el riesgo de que nuestro producto sea rechazado al momento de tratar de desplazarlo, porque nunca se estableció un seguimiento del proceso, simplemente nos hicieron una solicitud de producción con el objetivo de hacer una entrega.

He podido observar a muchos productores que entran a programas de cadenas de producción y al final terminan decepcionados de haber participado porque su cosecha es rechazada en su totalidad, argumentando que no sirvió su producto y no cumple con las características para ser adquirido, quedándose con toda su producción y teniendo que rematarla al mejor postor o, en el peor de los casos, la dejan perder.

Como podemos apreciar, en la cadena productiva de valor el principal objetivo es trabajar en conjunto para lograr el éxito al momento de entregar al producto, haciendo difícil la posibilidad de que lo rechacen por no cumplir las características que se requieren.

La estrategia grupal para obtener valor incluye varios objetivos, como son:

Mejora constante. Ya que el grupo establece que todo el proceso productivo de cada eslabón siga un parámetro establecido en forma uniforme y debe ser monitoreado y supervisado con la finalidad de asegurar el cumplimiento de la calidad que el producto requiere para ser apreciado y adquirido por el cliente final.

Producir con calidad es el mayor valor agregado de un producto. En la agricultura, el valor se agrega desde la siembra al contar con un paquete tecnológico que la asegure desde el inicio del primer eslabón, por eso es muy importante tener en cuenta que durante dicho proceso se utilicen por todos los miembros del eslabón los mismos insumos en variedades de semillas, fórmulas de fertilización, manejo preventivo de plagas y enfermedades.

Mantener comunicación constante entre todos los eslabones, desarrollando el vínculo de trabajo en equipo y la conciencia grupal de perseguir todos el mismo objetivo.

La vigilancia y el monitoreo se establecen con el objetivo de ayudar a todos los eslabones de la cadena a cumplir con la meta grupal y final, logrando prevenir fracasos al final de cada proceso.

El crecimiento es del grupo, a medida que podemos desplazar el 100% de nuestra producción nos permite evitar mermas y desperdicios, pudiendo programar un crecimiento en cada ciclo, fortaleciendo nuestra actividad y proyectando formar parte de los siguientes eslabones de transformación.

Asesoría técnica especializada

Hoy en día, la agricultura presenta obstáculos no únicamente comerciales al haber un gran número de competidores, también presenta barreras de gran impacto como el cambio climático, ya que, al estar expuestos a cambios en los factores externos e imprevistos como repentinos cambios de temperatura, de lluvia e incluso de vientos y posibles sequías, traen consigo también la aparición temprana de posibles plagas y enfermedades, que pueden mermar la calidad final del producto.

También es importante considerar la trazabilidad e inocuidad del producto final, ya que, más que cumplir con una certificación exigida por el mercado, debe de ser una práctica común y habitual que las cosechas sean seguras para su consumo.

Además de las condiciones ambientales y de salud que comentamos y que se deben de cumplir, existen también las condiciones de apariencia del producto, debe ser un producto que a la vista sea muy atractivo, lo cual también es un factor de calidad y que para lograrlo se utilizan insumos en su cultivo que no deben afectar el medio ambiente y deben ser sustentables.

Para lograr todo lo anterior se requiere de la asesoría de especialistas que utilicen las técnicas adecuadas y seguras para todos los integrantes de la cadena.

La asesoría especializada requiere no solamente de desembolsos monetarios, por lo cual no se trata de contratar a un técnico, se trata de que éste conozca el mercado en el que vendemos nuestro producto y mantenga una estrecha comunicación entre todos los actores de la cadena, que coordine los esfuerzos de todos los actores de la misma.

Por lo tanto, el asesor técnico es el que mantendrá los vínculos de comunicación del grupo y el seguimiento del cumplimiento de los programas.

Dentro de un programa grupal de formación de valor, es mucho mejor absorber todos los costos adicionales de asesoría y control entre todo el grupo que solamente en forma individual; asimismo, se pueden generar economías en compras consolidadas y comparar las experiencias de los miembros que estén ejecutando las mejores prácticas para replicarlas en los miembros que se atrasen o estén quedando rezagados.

Costos y beneficios

Como hemos podido ver, agregar valor al producto genera costos adicionales de producción, sin embargo, también genera beneficios monetarios y de sostenibilidad para poder programar nuestros cultivos, cosechas y futuros ingresos de una forma más previsible.

El ahorro por adquirir en forma grupal insumos y servicios también es un beneficio de establecer un programa de trabajo y un objetivo grupal.

Conclusiones

Hemos podido observar las diferencias entre una cadena productiva y una cadena productiva de valor, para identificar en cuál es mejor participar, una vez tomada la decisión de cuál es la más conveniente, entonces el siguiente paso es determinar de qué forma podemos participar y que estructura debe de tener una organización para nuestro beneficio.

En el siguiente y último artículo de esta serie, definiremos las estructuras que deben de tener las organizaciones que desarrollen cadenas productivas de valor, para poder tener una herramienta en la identificación de las oportunidades que como productores podemos alcanzar.

 

Source: www.hortalizas.com

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