Herramientas educativas para comer mejor

Las gu√≠as alimentarias son herramientas de educaci√≥n basadas en la evidencia cient√≠fica y en las caracter√≠sticas de la poblaci√≥n a la cual van dirigidas, que tienen que facilitar a las personas realizar buenas elecciones en la alimentaci√≥n y mejorar, por lo tanto, su salud, as√≠ como tener cuidado del entorno en el que se vive. Las primeras gu√≠as utilizaban im√°genes gr√°ficas diversas, hasta que en los noventa se populariz√≥ la forma de tri√°ngulo o pir√°mide, que se ha mantenido durante d√©cadas, como representaci√≥n de referencia. √öltimamente, el plato saludable ha complementado o sustituido a la pir√°mide en muchos entornos, a pesar de que otras entidades han optado por cambiar el enfoque y dise√Īar gu√≠as diferentes e innovadoras, como es el caso de la Agencia de Salud P√ļblica de Catalu√Īa.

Palabras clave: gu√≠as alimentarias, pir√°mide alimentaria, plato saludable, nutrici√≥n comunitaria, salud p√ļblica.

Definición y antecedentes

Las gu√≠as alimentarias son una herramienta educativa que adapta los conocimientos cient√≠ficos relacionados con los requerimientos nutricionales y la composici√≥n de los alimentos, as√≠ como los efectos de su consumo en la salud, a mensajes pr√°cticos y sencillos que tienen que posibilitar en la poblaci√≥n la toma de decisiones informada. Esto tiene que permitir hacer una buena selecci√≥n e ingesta alimentarias para promover, en √ļltima instancia, la salud y reducir el riesgo de dolencias vinculadas a la nutrici√≥n (Manera y Cervera, 2019). Cada vez m√°s, las publicaciones insisten en advertir de que las gu√≠as alimentarias tienen que tener en cuenta, tambi√©n, aspectos como los efectos de los modelos alimentarios sobre el medio ambiente y el tejido social, productivo y de comercializaci√≥n del entorno, aunque, de momento, son pocas las que lo incluyen (Bechthold, Boeing, Tetens, Schwingshackl y N√∂thlings, 2018; FAO, 2020a; Gonz√°lez y Garnett, 2018; Herforth et al., 2019).

¬ęLas gu√≠as alimentarias adaptan los conocimientos cient√≠ficos en el √°mbito nutricional para facilitar a la sociedad la toma de decisiones informada¬Ľ

Para que sean un instrumento √ļtil, hace falta que las gu√≠as alimentarias tengan en cuenta los aspectos culturales, antropol√≥gicos, educativos, sociales y econ√≥micos, as√≠ como la dieta habitual de la sociedad a la cual van dirigidas. Por eso, cada pa√≠s o cultura alimentaria dispone de sus propias gu√≠as alimentarias, que pueden ir orientadas a la poblaci√≥n general o a grupos concretos, como por ejemplo profesionales de la salud, asociaciones de consumidores, etc. (FAO/WHO, 1998; Manera y Cervera, 2019).

primeras guías eeuu

Aunque existen los primeros indicios de gu√≠as a finales del siglo XIX en los Estados Unidos, durante los a√Īos 1916-1930 es cuando el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos difunde una gu√≠a de orientaciones basada en grupos de alimentos y medidas de car√°cter dom√©stico. En la imagen, dos boletines dirigidos a mejorar la alimentaci√≥n en ni√Īos de tres a seis a√Īos. / UNT Digital Library

¬ęLos mensajes de las gu√≠as tienen que ser breves, concretos y claros¬Ľ

Los mensajes, derivados de la mejor evidencia cient√≠fica disponible, tienen que ser breves, concretos y claros. A menudo estos contenidos se acompa√Īan de iconos o de representaciones gr√°ficas que contribuyen a la transmisi√≥n de los consejos gracias a recursos visuales (dibujos, formas, clasificaciones, etc.). Estas im√°genes no solo aportan informaci√≥n cualitativa, puesto que una de las funciones de las gu√≠as alimentarias es la de transmitir informaci√≥n cuantitativa relativa a la frecuencia, proporci√≥n o cantidad de alimentos o grupos de alimentos a consumir. En este sentido, las dos im√°genes m√°s habituales en las √ļltimas d√©cadas han sido en forma de c√≠rculo (con radios que separan los grupos de alimentos en √°reas de diferentes medidas seg√ļn la similitud nutricional y en funci√≥n de si el consumo tiene que ser m√°s o menos importante) y, a partir de principios de los noventa, de tri√°ngulo (llamadas, a menudo, pir√°mides). Muchos pa√≠ses europeos, sin embargo, siguen utilizando los c√≠rculos con radio, por ejemplo, Alemania, Holanda, Portugal y el Reino Unido, entre otros (FAO, 2020b).

¬ęLas gu√≠as alimentarias no siempre est√°n libres de conflictos de inter√©s y, adem√°s, compiten con otros mensajes que provienen de otras fuentes¬Ľ

Las gu√≠as alimentarias son herramientas muy √ļtiles en el √°mbito de la salud p√ļblica y la nutrici√≥n comunitaria, por lo que la mayor√≠a de administraciones p√ļblicas, tanto en el √°mbito nacional como desde entornos m√°s locales, disponen de este recurso para su poblaci√≥n. Estas fuentes de educaci√≥n alimentaria, que no siempre est√°n libres de conflictos de inter√©s (Mozzaffarian y Forouhi, 2018), compiten, adem√°s, con otros muchos mensajes que provienen de varias fuentes (publicidad, medios de comunicaci√≥n, redes sociales, etc.), lo cual hace que conseguir una difusi√≥n amplia y una buena adhesi√≥n a sus consejos sea todo un reto.

A guide to good eating. The basic seven

En 1943 se publica en los Estados Unidos A guide to good eating. The basic seven (‚ÄúGu√≠a para una buena alimentaci√≥n. Los siete b√°sicos‚ÄĚ), una rueda que separa en partes iguales siete grupos de alimentos y que propone las bases de la dieta para la adecuaci√≥n nutricional. / U. S. National Archives and Records Administration

Aunque existen los primeros indicios de gu√≠as a finales del siglo XIX en los Estados Unidos (National Agricultural Library, 2019), entre los a√Īos 1916 y 1930 es cuando el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos difunde una gu√≠a de orientaciones basada en grupos de alimentos y medidas de car√°cter dom√©stico. En 1943 se publica A guide to good eating. The basic seven (‚ÄúGu√≠a para una buena alimentaci√≥n. Los siete b√°sicos‚ÄĚ), una rueda que separa a partes iguales siete grupos de alimentos y que propone las bases de la dieta para la adecuaci√≥n nutricional (Welsh, Davis y Shaw, 1992). A partir de aqu√≠, durante los a√Īos siguientes se suceden tres propuestas m√°s hasta que en 1992 aparece la primera imagen de pir√°mide como gu√≠a alimentaria en los Estados Unidos. Esta transmite los conceptos de variedad, moderaci√≥n y tambi√©n proporci√≥n, con raciones diarias recomendadas y elaborada ya teniendo en cuenta los patrones de los consumidores. Hay que remarcar que la imagen del tri√°ngulo ya hab√≠a sido utilizada antes en otros pa√≠ses, como Suecia en 1975.

La √ļltima gu√≠a del gobierno de los Estados Unidos, en 2011, sustituy√≥ la imagen de la pir√°mide por la de un plato que representa la proporci√≥n de los principales grupos de alimentos que tienen que figurar en las comidas principales. Este recurso ha sido utilizado, con adaptaciones, por muchas otras instituciones, como por ejemplo la Escuela de Salud P√ļblica de Harvard, el Departamento de Salud del Canad√° o el Departamento de Salud del Gobierno Vasco, a nuestro contexto. En algunos pa√≠ses como Finlandia y Suiza, y en comunidades aut√≥nomas como Catalu√Īa, la herramienta del plato se ha utilizado como complemento de la pir√°mide. Al plato se le atribuyen ventajas como mayor aplicabilidad del mensaje en las comidas principales y la no inclusi√≥n de los alimentos malsanos. En cambio, la pir√°mide transmitir√≠a mejor el mensaje sobre la proporci√≥n que tienen que tener los diferentes grupos de alimentos en la alimentaci√≥n global.

piramide alimentar

Después de varias propuestas, en 1992 aparece la primera imagen de pirámide como guía alimentaria en los Estados Unidos. Transmitía los conceptos de variedad, moderación y también proporción, con raciones diarias recomendadas y ya se elaboró teniendo en cuenta los patrones de los consumidores. / National Agricultural Library

En Europa, muchos pa√≠ses (Austria, Finlandia, Grecia, Espa√Īa, etc.) contin√ļan utilizando las pir√°mides, aunque hay quien ha apostado por nuevas formas de comunicar los mensajes, como el tri√°ngulo invertido de B√©lgica o los tres mensajes clave de Suecia (FAO, 2020b). Las gu√≠as de los diferentes pa√≠ses coinciden en varias recomendaciones alimentarias (alimentaci√≥n variada, consumo prioritario de frutas, hortalizas, legumbres, etc., reducci√≥n de az√ļcares y sal, etc.), pero los consejos sobre aspectos como la carne, los l√°cteos, las grasas, los farin√°ceos integrales o los frutos secos, por ejemplo, son m√°s variables (Herforth et al., 2019).

Tres a√Īos despu√©s de que se presentara en los Estados Unidos, la Sociedad Espa√Īola de Nutrici√≥n Comunitaria (SENC) consensu√≥ y present√≥ en 1995 la primera pir√°mide de la alimentaci√≥n saludable. Con las actualizaciones que se han hecho a lo largo de los a√Īos, esta figura contin√ļa siendo la gu√≠a de referencia para gran parte de la poblaci√≥n espa√Īola y tambi√©n para profesionales de la salud (Aranceta-Bartrina et al., 2019). El gobierno espa√Īol, en el marco de la Estrategia NAOS (Nutrici√≥n, Actividad F√≠sica y Prevenci√≥n de la Obesidad) del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, tambi√©n public√≥ el 2005 la pir√°mide NAOS, que combina recomendaciones de alimentaci√≥n saludable y de actividad f√≠sica. Distribuye los alimentos seg√ļn si se tienen que consumir ¬ęcada d√≠a, varias veces¬Ľ: arroz, pasta, patatas, verduras, hortalizas, frutas, leche y derivados y aceite de oliva; ¬ęvarias veces a la semana¬Ľ: carne, pescado, huevos, legumbres, frutos secos; o bien ¬ęocasionalmente¬Ľ: dulces, refrescos, helados (Agencia Espa√Īola de Seguridad Alimentaria y Nutrici√≥n, 2005).

Primeras gu√≠as alimentarias en Catalu√Īa

plato harvard guías alimentación

La figura del plato saludable, también conocido como plato de Harvard, representa la proporción de los principales grupos de alimentos que tienen que figurar en las comidas principales. / Harvard T. H. Chan School of Public Health

Los antecedentes en el dise√Īo de herramientas de edu¬≠caci√≥n alimentaria se remontan a la primera encuesta nutricional de Catalu√Īa, que se llev√≥ a cabo en el periodo 1988-1989, liderada por el Departamento de Salud. En esta √©poca, y partiendo de los datos obtenidos en el estudio, se edit√≥ y distribuy√≥, principalmente a centros de atenci√≥n primaria de salud, un cartel y una gu√≠a de recomendaciones denominada La tabla de los alimentos, que presentaba seis grupos de alimentos b√°sicos, as√≠ como unas recomendaciones de consumo para cada uno. De esta gu√≠a destaca el hecho de que no inclu√≠a los alimentos superfluos o malsanos (dulces, golosinas, boller√≠a, snacks salados, etc.), que se situaban, ya en aquel momento, en una posici√≥n separada y diferenciada de los grupos de alimentos b√°sicos. Tambi√©n hay que destacar que no aparec√≠a la recomendaci√≥n de consumo de vino u otras bebidas alcoh√≥licas.

En 2005, el Departamento de Salud, con el objetivo de promover la salud y prevenir la obesidad, lider√≥ en Catalu√Īa la estrategia PAAS (Plan integral para la promoci√≥n de la salud mediante la actividad f√≠sica y la alimentaci√≥n saludable). Esta iniciativa naci√≥ en consonancia con la estrategia NAOS, que se puso en marcha un a√Īo antes, y con la estrategia mundial sobre dieta, actividad f√≠sica y salud de la Organizaci√≥n Mundial de la Salud (WHO, 2004), que inst√≥ a los estados miembros a iniciar estrategias para promover cambios en los estilos de vida que contribuyeran a prevenir la obesidad y las dolencias cr√≥nicas en alza.

Tal como se recomienda a escala internacional y también estatal, el PAAS incorporó actuaciones sobre dos de los principales determinantes de la obesidad: la alimentación y la actividad física. Las actuaciones se enmarcaron principalmente en el ámbito educativo, comunitario, sanitario y laboral, incorporando, de forma transversal, gran diversidad de entidades, departamentos, universidades, fundaciones y recursos de la comunidad. La base sobre la cual se sustenta el PAAS es la evidencia de que los abordajes multidisciplinarios, multifactoriales e integrales son los más efectivos para promover cambios de hábitos y de estilos de vida. El PAAS basa sus actuaciones en propuestas centradas en mejorar los entornos (hacerlos más saludables) y en informar, formar y capacitar profesionales y ciudadanía (estrategias capacitadoras).

En este entorno se iniciaron las actuaciones pertinentes para elaborar una nueva herramienta de promoci√≥n de alimentaci√≥n saludable para la poblaci√≥n de Catalu√Īa, basada en la pir√°mide de la SENC del a√Īo 2004. Para iniciar el trabajo de adaptaci√≥n y consenso se convoc√≥ un grupo de trabajo constituido por profesionales del √°mbito de la nutrici√≥n, la educaci√≥n, la seguridad alimentaria y la actividad f√≠sica. De este modo, se consensu√≥ y edit√≥, en 2005, la primera pir√°mide de la alimentaci√≥n saludable del Departamento de Salud.

piràmide alimentació espanyola

En Espa√Īa, en 1995, la Sociedad Espa√Īola de Nutrici√≥n Comunitaria (SENC) consensu√≥ y present√≥ la primera pir√°mide de la alimentaci√≥n saludable. Con las diversas actualizaciones que se han hecho, esta figura contin√ļa siendo la gu√≠a de referencia para gran parte de la poblaci√≥n espa√Īola y tambi√©n para muchos profesionales de la salud. / SENC

Las principales diferencias con la pirámide de la SENC se centraron en evitar las recomendaciones sobre el consumo de bebidas alcohólicas (vino y cerveza). Ya en aquella época, y a pesar de la asociación entre el patrón de dieta mediterránea saludable y el consumo moderado de vino, se disponía de evidencia suficiente sobre los riesgos del consumo de bebidas alcohólicas, lo cual justificó que no se incluyeran recomendaciones sobre el consumo de vino y cerveza (Corrao, Bagnardi, Zambon y La Vecchia, 2004; Galán, Aragonés y Villalbí, 2017). Además, se consideró que la pirámide era una herramienta dirigida a toda la población, incluida la infantil y las mujeres gestantes, grupos para los cuales había que evitar, todavía con más fuerza, este mensaje.

Alrededor del a√Īo 2011 surge en los Estados Unidos la nueva propuesta que rompe con las representaciones gr√°ficas empleadas hasta entonces en la mayor√≠a de pa√≠ses: el plato saludable. Tal como se ha comentado, representa la proporci√≥n de los principales grupos de alimentos que tienen que formar parte de las comidas principales. Tambi√©n en nuestro entorno se empieza a poner en duda la utilidad de la pir√°mide y la posibilidad de adaptar el plato saludable. Adicionalmente, a partir del 2005, crecen las evidencias sobre los beneficios del incremento del consumo de fibra y de los alimentos integrales en relaci√≥n con la promoci√≥n de la salud y la prevenci√≥n de dolencias, y tambi√©n sobre los efectos positivos del consumo de frutas, hortalizas y legumbres. A la vez, cogen fuerza las publicaciones sobre los efectos nocivos del consumo abusivo de az√ļcar y alimentos y bebidas azucaradas, as√≠ como de sal y alimentos salados. Estos hechos, junto con los nuevos datos sobre la prevalencia de obesidad, de hipertensi√≥n arterial, diabetes y otras dolencias cr√≥nicas, procedentes de la Encuesta de Salud de Catalu√Īa, ESCA (Generalitat de Catalunya, 2010-2012), refuerzan la necesidad de revisar los mensajes que transmit√≠a la pir√°mide.

Por lo tanto, en 2011, y en el marco de la estrategia PAAS, se propone una actualización de la pirámide de la alimentación saludable del 2005, a partir del trabajo de revisión científica y de consenso realizado por un grupo de expertos en nutrición, alimentación, seguridad alimentaria, comunicación y educación.

pirámide alimentación esp

El a√Īo 2005 se consensu√≥ la primera pir√°mide de la alimentaci√≥n saludable del Departamento de Salud catal√°n. En la imagen, la √ļltima actualizaci√≥n (2012) de esta herramienta informativa. / Generalitat de Catalunya

Las principales aportaciones que incorpora la versi√≥n actualizada de 2012 son: a) la uni√≥n del grupo de los alimentos farin√°ceos (pan, pasta, arroz, patatas) y legumbres con el de hortalizas, frutas, aceite de oliva y frutos secos, para englobar de este modo los alimentos de origen vegetal en la base de la alimentaci√≥n mediterr√°nea y saludable; b) una mayor presencia de las legumbres, por su riqueza nutricional, versatilidad gastron√≥mica y bajo precio, tanto con el grupo de alimentos farin√°ceos, como con el grupo de alimentos proteicos (junto con la carne magra, el pescado y los huevos); c) la promoci√≥n del consumo de alimentos ricos en fibra (legumbres, frutos secos, frutas y hortalizas, etc.), poniendo √©nfasis tambi√©n en las variedades de cereales integrales (pan, pasta, arroz), por sus demostrados beneficios en la salud; d) la preferencia por los l√°cteos bajos en grasa (desnatados y semidesnatados), por su menor contenido en grasas saturadas y colesterol; e) una mayor especificaci√≥n de los alimentos de consumo ocasional y moderado, incluyendo zumos y bebidas azucaradas, aperitivos salados y fritos, embutidos y derivados c√°rnicos grasos y procesados; f) la recomendaci√≥n de practicar un estilo de vida activo tanto en el d√≠a a d√≠a como en las actividades de ocio y ocio al aire libre; g) la preferencia por alimentos frescos, locales y de temporada, as√≠ como promover la comida en la mesa y con moderaci√≥n por los aspectos de convivencia; y h) la conveniencia de reducir el consumo de az√ļcar y alimentos azucarados y sal y alimentos salados.

En paralelo a esta actualizaci√≥n tambi√©n se consens√ļa y se edita un tr√≠ptico, basado en la nueva pir√°mide, que incorpora una serie de recomendaciones as√≠ como la herramienta del plato saludable como estructura de ejemplo de las comidas principales.

Peque√Īos cambios para comer mejor

En 2017, cinco a√Īos despu√©s de haber publicado la √ļltima pir√°mide de la alimentaci√≥n saludable en 2012, se hac√≠a de nuevo necesaria la actualizaci√≥n de su contenido. Para hacer una revisi√≥n, desde el Departamento de Salud de la Generalitat de Catalunya se siguieron algunos de los pasos que indica la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA, 2010): se estudi√≥ evidencias cient√≠ficas que relacionan determinados consumos y patrones alimentarios con un mayor o menor riesgo de sufrir algunas dolencias. Tambi√©n se valoraron los impactos ambientales y la estructura social y econ√≥mica del entorno asociados al modelo alimentario que se promueve a trav√©s de las gu√≠as alimentarias, tal como recomiendan las √ļltimas publicaciones (Bechthold et al., 2018; FAO, 2020a; Gonz√°lez y Garnett, 2018; Herforth et al., 2019). Por √ļltimo, a la hora de escoger qu√© alimentos y conductas se quieren potenciar y cu√°les hay que reducir, se tuvo en cuenta la informaci√≥n derivada de las encuestas alimentarias, nutricionales y de salud espa√Īolas (ENALIA y ENALIA¬†2) y catalanas (ESCA), para que estas recomendaciones se basen en el consumo real que realiza la poblaci√≥n a la que va dirigida la gu√≠a.

Despu√©s de la b√ļsqueda bibliogr√°fica sobre las publicaciones relacionadas en estos tres √°mbitos (patrones alimentarios y salud, encuestas diet√©ticas y alimentarias del entorno e impacto ambiental del modelo alimentario), se hizo un registro de las √ļltimas gu√≠as alimentarias editadas en otros pa√≠ses como, por ejemplo, Francia y Suecia, para analizar la acogida y los resultados que se derivaban de su implementaci√≥n. Con toda esta documentaci√≥n, se convoc√≥ una jornada de trabajo bajo el nombre ¬ęRepensemos la pir√°mide¬Ľ, que cont√≥ con profesionales de los √°mbitos de la nutrici√≥n, la medicina, la enfermer√≠a, la salud p√ļblica, las ONG y el tercer sector, la comunicaci√≥n y la divulgaci√≥n, y la investigaci√≥n. Se plantearon preguntas clave sobre c√≥mo mejorar la pir√°mide de la alimentaci√≥n saludable y si era pertinente cambiar el formato por otras posibilidades como, por ejemplo, el plato saludable.

Una vez desgranadas las aportaciones, y teniendo en cuenta el trabajo te√≥rico previo, el equipo de dietistas-nutricionistas de la Agencia de Salud P√ļblica de Catalu√Īa, ASPCAT, propuso un giro en la actualizaci√≥n de la pir√°mide y present√≥ una nueva herramienta educativa, basada en la gu√≠a alimentaria sueca Find your way, de 2015, pero adaptada al entorno social, las prioridades, la producci√≥n y la disponibilidad de Catalu√Īa.

cartel peque√Īos cambios guia comer mejor

En 2018 la Agencia de Salud P√ļblica de Catalu√Īa present√≥ la herramienta educativa Peque√Īos cambios para comer mejor, basada en la gu√≠a alimentaria sueca Find your way, de 2015, pero adaptada al entorno social, las prioridades, la producci√≥n y la disponibilidad de Catalu√Īa. / Generalitat de Catalunya

El resultado final se estructura en tres grupos de mensajes: sobre los alimentos y las conductas que hay que potenciar, los que hay que reducir, y aquellos de los cuales conviene cambiar la calidad o el tipo por otras versiones m√°s saludables y respetuosas con el entorno. As√≠ pues, dentro del grupo ¬ęM√°s¬Ľ se incluyen los alimentos con un perfil nutricional m√°s saludable (frutas y hortalizas, legumbres y frutos secos) y un estilo de vida relacionado con mejoras en los indicadores de salud, es decir, un estilo de vida activo y social. Dentro del grupo ¬ęCambiar a¬Ľ se propone mejorar la alimentaci√≥n y sustituir los alimentos como el pan, la pasta y el arroz blancos o refinados por los integrales, dando preferencia al aceite de oliva virgen por encima de otros aceites vegetales y grasas, al agua como bebida principal y a los alimentos de temporada y producidos en entornos de proximidad geogr√°fica. Finalmente, se engloban bajo el consejo ¬ęMenos¬Ľ, los alimentos y productos cuyo consumo hay que reducir (sal y alimentos salados, az√ļcar y alimentos y bebidas azucaradas, carne roja y procesada y alimentos ultraprocesados), dado que los estudios y las encuestas muestran que se consumen en exceso y que esta ingesta excesiva se relaciona con una mayor prevalencia y riesgo de sufrir dolencias cr√≥nicas.

La imagen principal de la gu√≠a Peque√Īos cambios para comer mejor se acompa√Īa de un documento de 82 p√°ginas que desarrolla, para cada alimento, los motivos de salud de las recomendaciones, con consejos cuantitativos y cualitativos, aporta trucos pr√°cticos para llevarlos a cabo, cita curiosidades, datos y definiciones interesantes a tener en cuenta, proporciona recursos gastron√≥micos como recetas, dedica un apartado a consejos para tener cuidado del entorno, contiene un apartado de enlaces y recursos divulgativos y recoge las m√°s de ochenta referencias bibliogr√°ficas estudiadas para elaborarla. Los diferentes materiales derivados de la gu√≠a han contado con la revisi√≥n y las aportaciones de 52 profesionales del √°mbito de la nutrici√≥n, la educaci√≥n, la salud comunitaria, la comunicaci√≥n, entre otras. Han participado siete universidades, seis sociedades cient√≠ficas y colegios profesionales, y diez entidades, fundaciones, asociaciones de pacientes y ONG.

¬ęLas gu√≠as alimentarias son cambiantes en tanto que la ciencia evoluciona y las caracter√≠sticas de la poblaci√≥n tambi√©n var√≠an con el tiempo¬Ľ

Reflexión final

Las gu√≠as alimentarias son herramientas que tienen que contribuir a hacer que la poblaci√≥n realice mejores elecciones alimentarias y, por lo tanto, tienen que estar pensadas y dise√Īadas seg√ļn las evidencias cient√≠ficas m√°s recientes y adaptadas en la poblaci√≥n a la cual se dirigen. Adem√°s, son cambiantes en cuanto a que la ciencia evoluciona y que la poblaci√≥n y sus caracter√≠sticas socioecon√≥micas, demogr√°ficas, culturales, etc. tambi√©n var√≠an con el tiempo. Adem√°s de las actualizaciones peri√≥dicas, para que los mensajes que transmitan las gu√≠as sean rigurosos y eficientes, tambi√©n hace falta que las gu√≠as est√©n elaboradas con estrategias metodol√≥gicas adecuadas, sistem√°ticas, transparentes (Rabassa, 2019) y que incluyan su validaci√≥n, y en este sentido queda mucho camino para recorrer (Rabassa et al., 2018; Zeraatkar, Johnston y Guyatt, 2019). Sin embargo, y a pesar de que las estrategias informativas, educativas y capacitadoras ‚Äďcomo las gu√≠as alimentarias‚Äď, son importantes y necesarias, hace falta que est√©n acompa√Īadas de intervenciones sobre el entorno, es decir, estrategias facilitadoras que hagan que las opciones saludables sean f√°ciles para la poblaci√≥n.

Referencias

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© Mètode 2020 Р106. Bueno para comer РVolumen 3 (2020)

Source: metode.es

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