El conflicto en Ucrania y el precio de los alimentos en México

AgroMatrix Systems for Agricultural Marketing

Luis Fernando Haro.

Antes de iniciar el conflicto de Rusia en contra de Ucrania, los precios de los alimentos ya presentaban incrementos; durante el 2021 los precios mundiales de los alimentos, según la FAO, aumentaron en términos generales en un 28%, influenciados por temas de la pandemia; de logística y de fletes; de inflación en las materias primas, así como de efectos del cambio climático que han provocado una disminución de la oferta y han ocasionado repercusiones en la inflación de los alimentos; incluso en México, uno de los factores que también han afectado, es el tema de la inseguridad en algunas zonas del país y que ha sido señalado, como en el caso del precio del limón.

Ante la sola amenaza de Rusia, al igual que en el caso del petróleo, los commodities agrícolas también reaccionaron al alza y ahora, con la intervención de Rusia en Ucrania en días pasados, los precios y la volatilidad siguen al alza. Rusia es el tercer productor y primer exportador de trigo; Ucrania es el 6º productor y exportador de trigo, y, entre ambos países, concentran el 29% del comercio mundial de este cereal. Solamente en el último mes el trigo tuvo un aumento en su precio internacional del 30%, alza que va a repercutir en una industria que ya ha sido afectada por el encarecimiento de los precios a nivel internacional.

A veces pensamos que en México este conflicto no tendrá ninguna repercusión, lo cual es totalmente falso; Rusia y Ucrania son el granero de Europa; venden grandes cantidades de cereales y oleaginosas a Asia y África, y, si sigue, o se agrava este conflicto, limitará la participación en el mercado exportador de estas naciones. Esto pudiera ser aprovechado por Estados Unidos, Brasil, Argentina y algunos países de Europa, productores y exportadores de granos, para la atención de los mercados, pero, de cualquier manera, los precios de los commodities podrían llegar a niveles nunca vistos y con ello toda la cadena de suministro se vería seriamente afectada.

Aunado a lo anterior hay que ver el tema del aumento de precios de los fertilizantes, que son fundamentales para garantizar una buena producción de los cultivos y que, por el aumento en el precio de los energéticos, sus precios se han ido por las nubes: el año pasado los costos de los fertilizantes se elevaron alrededor del 100%, con relación al 2020. De cara al conflicto entre Rusia y Ucrania, se pudiera agravar aún más la situación de precios altos y escasez para estos insumos, al ser grandes productores de fertilizantes.

El alza de los precios de los commodities agrícolas por una parte beneficiará a los productores de granos y oleaginosas de nuestro país; sin embargo, también hay que considerar que el precio de los fertilizantes, así como de otros insumos, sin duda afectará la productividad y la rentabilidad de los cultivos.

Existen otras variables, como el tema del cambio climático, en donde se estima que los primeros meses de este año se presentará también una condición de sequía que puede afectar el desarrollo de los cultivos y la recarga de las presas que se dedican a la agricultura.

La inflación de materias primas sin duda también se verá reflejada, para el caso de los granos y oleaginosas, en un incremento importante en el costo de producción para el sector pecuario, en donde llega a representar hasta un 70% y eso, lógicamente, traerá una escalada de precios por el incremento tan importante en los costos.

Para el mundo y para nuestro país el panorama no es alentador; estamos en un proceso de reactivación económica; de una creciente inflación; de un aumento de la pobreza y la pérdida del poder adquisitivo; de una recuperación parcial de empleos, así como en un proceso de salida de una muy costosa y dolorosa pandemia, ante lo cual este conflicto puede agravar aún más esta situación.

En nuestro país deben de estar sentados en la misma mesa, Gobierno, sector productivo, la academia y los científicos, analizando a fondo la situación actual, los posibles escenarios y definir una estrategia que permita, en primera instancia, el garantizar un abasto suficiente de alimentos y buscar que éstos puedan ser accesibles para toda la población, ya que esto representa un tema de seguridad nacional.

Ing. Luis Fernando Haro Encinas.
Director General.
Consejo Nacional Agropecuario.
Análisis / Domingo 6 de marzo de 2022.

Source: bmeditores.mx

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